Recuerdo aquella vez que encontramos a Víctor, un colega de la universidad de mi hermano, lo recuerdo yo, y lo recuerda a La Bruji.
El encuentro había sido totalmente casual en un bar de Santa Cruz, allí estaba Victor y él mismo decidió sentarse con nosotros y contarnos su aventura por el Amazonas.
Antes de contar su experiencia tengo que describir un poco a Victor: un tipo delgado, con poca fuerza, gafitas de empollón y, sobre todo, una energía imparable, eléctrica, abrumadora…
Victor estudiaba relaciones laborales con mi hermano pero yo lo conocí en un grupete de blues que habían montado.
Pues sin más, el hombre que había sido enchufado por su padre en un buen puesto de trabajo en Telefónica, en Madrid, decidió mandarlo todo a tomar por culo y pirarse al Amazonas… así de radical e inesperado es Victor.
Bueno, pues esa noche Victor nos contaba como había sentido la libertad humana recorriendo el río durante días con una dieta a base de guindillas y porros… jajaja repetía esa frase de una manera que La Bruji y yo jamás podremos olvidar, ni dejar de reir si se pronuncia en el momento adecuado.
!Guindillas y porros! !Guindillas y porros! el hombre estaba emocionado con lo poco que le hizo falta para ser feliz cuando estaba conectado con la naturaleza.
Come guindillas, fuma porros, embárcate en una experiencia, nútrete de la tierra para conservar tu energía vital