Unas respiraciones, relajación y estiramientos conscientes… eso es lo que hago cuando mi energía vital entra en reserva.
Hoy siento la conexión de mi cuerpo con la casa, a través de las tablas de castaño del suelo de la galería oigo el resonar de mis tripas haciendo vibrar la casa … Los enanos y el perro trotador hacen retumbar los muros completando así la sinfonía vibratoria de este nuestro hogar.